La real academia de la lengua define la palabra IGUALDAD de la siguiente manera:
. Conformidad de algo con otra cosa en naturaleza, forma, calidad o cantidad.
. Correspondencia y proporción que resulta de muchas partes que uniformemente componen un todo.
. Equivalencia de dos cantidades o expresiones.
Entonces, la igualdad entre el hombre y la mujer debería ser en todos los ámbitos de la vida, lo cual, por el momento, es cierto.
Pero, ¿por qué si hay un hombre de niñero se le mira mal? O ¿por qué si hay una mujer trabajando en la construcción ya es un marimacho?
Es simple, este hecho viene desde mucho más atrás de nuestra época, en la antigüedad, los hombres ocupaban todos los cargos municipales, todos los cargos políticos y eran los artesanos, constructores, albañiles, zapateros, mercaderes… Sin embargo las mujeres eran las encargadas de cuidar a la familia, hacer la comida, cuidar la casa, tener a los hijos… Las mujeres pasaban de la tutela del padre a la tutela del marido, que antes el padre había aprobado, no se casaban por amor, si no por conveniencia.
Ahora gracias a dios no es así, cada uno puede casarse con quien quiere, no con quien le diga su padre.
Pero es cierto que aún en nuestra sociedad existe una cierta declinación a pensar que ciertos trabajos son solo y exclusivamente para hombres y otros para mujeres.
Y si un hombre es amo de casa, ui malo, ese es homosexual fijo. Y seguro que después por la calle te le habrías quedado mirando como pasaba por tu lado.
Y si una mujer se dedica a la construcción, venga ya, esa es un marimacho. Y si antes de verla trabajar la hubieras visto en la calle, te la habrías quedado mirando.
Porque las apariencias engañan, no siempre es oro lo que reluce, puede ser simplemente el reflejo del verdadero oro que está a su lado, pero que por culpa de los malditos prejuicios no podemos llegar a ver y que se escapan para no volver.
La igualdad puede estar muy clara, pero al fin y al cabo, somos humanos, con unas raíces, que hacen que nuestra sociedad sea como es, en sus cosas buenas y en sus cosas malas, no podemos negarlo, llegará el día en que el hombre pueda cuidar la casa y a los niños sin prejuicios y que la mujer pueda construir como si de un hombre se tratara, mientras tanto, la sociedad avanza rumbo a lo desconocido, podemos darnos de bruces contra un muro, pero también podemos acabar en un mundo nuevo, sin preocupación y sin problema alguno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario