No sé tú, pero yo, dimito. Dimito a seguir sufriendo, a mirar la vida por el lado negativo, a pensar que todo lo que hago o digo es malo. Verte y pensar que todo está en mi contra. Ya no quiero seguir de ese modo. Si la vida se llama así, será por algo, quizás un día sea malo, pero igual al otro es lo contrario. Un día puedes ser ignorado, y al otro puedes ser amado. Un día puedes suspender, pero igual tienes una segunda oportunidad. Un día puedes llorar, pero al otro puedes reir, junto a las personas que más quieres, y te quieren, por eso están ahí. Un día te puedes encontrar con un bache, pero supéralo, y que sea con más fuera aún. Fui tonta en pensar que la vida solo eran problemas, pero repito, un día te encontrarás con uno, dos o tres, pero al otro igual solo es uno, o ninguno, y si sigues, esos problemas anteriores ya se han superado. Un día puedes sufrir, pero también es facil sonreir. Asi que, ¡venga! te propongo un reto: Sonriele a la vida, sé feliz, olvídate del pasado y VÍVE LA VIDA que son solo "cuatro días". ¿Me lo prometes? Tú haz eso, y verás como te irá mejor, confía en mi, ya lo verás.
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