Mis palabras estaban rotas. Mi voz yacía muerta en el fondo de mi boca. Los torpes latidos que salían de mi corazón se ralentizaban a una velocidad inconsciente que mi cerebro no podía controlar. El sudor corría por mi frente formando gotas que caían al suelo con un sonido suave, dejando que mis oídos se concentrasen en la única señal auditiva que me susurraba que aún conservaba la capacidad de oír, revelándome que aún podía percibir otra cosa que no fueran los extasiados y cada vez más lentos bombeos de la sangre en mis venas. Mis ojos distorsionaban las luces que atrapaban mi vista, intentando que las lágrimas secas que asomaban a mis pupilas no dejaran de contemplar la luz del día, por si era lo último que lograban retener y describir dentro de mi cabeza. Parecía fácil. Mi única tarea era seguir caminando. Conocía de sobra los motivos que me habían llevado hasta este camino, pero el cansancio psicológico era demasiado para mí. ¿Había sido necesario intentar cambiar cuando sabía que todo iba a seguir en las mismas condiciones? Quizá nunca llegara a saberlo a ciencia cierta. El túnel proyectaba sombras a lo largo de la oscura calzada que se encaminaba hasta mi hogar. El frío rozaba mis entrañas y se apoderaba de mi ser, pero nadie, absolutamente nadie, iba a venir a sacarme del gran letargo en el que me iba a sumergir. ''Sólo tienes que llegar a casa'' pensé.
Y un segundo después mis sentidos vitales dejaron de formar parte de la vida.
martes, 31 de enero de 2012
Por nada, nada del mundo lo cambiaría.
+¿Qué te pasa? -No sé como decirtelo..
+Intenta explicarlo, ¿O no sabes, como de costumbre?
-Siéntate en el columpio,solo así lo entenderás...
+Ya estoy en el columpio, ¿ahora qué?
-Empieza a columpiarte,cuando tengas mucho impulso cierra los ojos... ¿Notas esas cosquilitas en el estómago? A mi no me hace falta columpiarme para sentirlas... Las tengo cada vez que te veo, que me hablas...
+Puf... no sé qué decir...
-Espera, sigue columpiandote ahora suelta una mano.
+¿Qué quieres, matarme?
-Confía en mi... ¿Has visto que sensación?Parece que te vas a caer, se te corta el aire y se te acelera el corazón... Eso me pasa cada vez que pasas de mi, cada vez que te noto distante...
+Pero...
-No digas nada,ahora abre los ojos cada vez que estés arriba y mira al cielo ¿vale?
+¿Y esta? ¿Cuál es esta sensación?
-Solo contigo,siento que toco el cielo, siento que vuelo, me siento en las nubes...
+¿Tanto me quieres?
-Nada,por nada de este mundo me bajaria de este columpio.
jueves, 26 de enero de 2012
miércoles, 25 de enero de 2012
Hakunna matata.
No sé tú, pero yo, dimito. Dimito a seguir sufriendo, a mirar la vida por el lado negativo, a pensar que todo lo que hago o digo es malo. Verte y pensar que todo está en mi contra. Ya no quiero seguir de ese modo. Si la vida se llama así, será por algo, quizás un día sea malo, pero igual al otro es lo contrario. Un día puedes ser ignorado, y al otro puedes ser amado. Un día puedes suspender, pero igual tienes una segunda oportunidad. Un día puedes llorar, pero al otro puedes reir, junto a las personas que más quieres, y te quieren, por eso están ahí. Un día te puedes encontrar con un bache, pero supéralo, y que sea con más fuera aún. Fui tonta en pensar que la vida solo eran problemas, pero repito, un día te encontrarás con uno, dos o tres, pero al otro igual solo es uno, o ninguno, y si sigues, esos problemas anteriores ya se han superado. Un día puedes sufrir, pero también es facil sonreir. Asi que, ¡venga! te propongo un reto: Sonriele a la vida, sé feliz, olvídate del pasado y VÍVE LA VIDA que son solo "cuatro días". ¿Me lo prometes? Tú haz eso, y verás como te irá mejor, confía en mi, ya lo verás.
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